4 narrativas tóxicas del cuidado de la piel que debemos cambiar

Hola mi chique queride

Se vino la primavera y como que yo me siento en flor, pero siempre con una que otra espinita punzante... estilo Rosa damascena.

Pero bue, que rico es sentir la brisa cálida y el sol (aunque sea colgando de la ventana) verdad, han sido laaaargos meses en casa sumergida, al igual que la mayoría, en una dinámica digital inimaginada y también a más horas en el mundo de las redes sociales. Debo confesar que más que las pantallas, las hojas de papel impreso siempre han sido mis favoritas y tenia mis reticencias con el formato digital que ya he ido superando, de lo contrario no estaría aquí junto a ti. Pero me atreví a salir de la caja "cómoda" y cambiar.

Sin embargo, lo que aun no supero es que las narrativas se mantengan inmóviles, ¿será mi espíritu piscis cambiante y revolucionario?, y resulta que el cuidado de la piel es una de esas cosas que no ha cambiado mucho durante los últimos 100 años. Nuestras rutinas matutinas de higiene y cuidado siguen demasiado impregnadas no solo de sustancias tóxicas, también de discursos y narrativas poco saludables.

Así como cambian las estaciones, cambiemos al menos 4 de estas narrativas  bastante toxicas y digámosle chau para siempre

1. El cuidado de la piel es deber de mujer

Si todos nacimos con piel, ¿por qué seguimos hablando únicamente a la piel femenina?. Concuerdo en que las mayores consumidoras de este contenido son mujeres, en nuestras redes más del 80% lo es, pero las necesidades funcionales  y biológicas del cuidado de la piel son universales y sin genero. Entonces, es deber de todes quienes hablamos y creamos pensando en la piel ser ampliamente universales y agender. Todes necesitamos una piel limpia, con una microbiota fuerte y suave, que se agradece en cada caricia vegan de donde venga;  cuidar de su salud es deber de cada ser humano con piel.

Lo peor de esta narrativa es que sostiene sobre las cuerpas femeninas la enorme presión social de encajar en un estándar universal (una presión más de la cual liberarnos)

2. Lo más importante es mantenerse joven

El cuidado de la piel continua siendo un tema mayoritariamente vinculado a la juventud y su mantención. Tenemos como sociedad un miedo extraño y casi injustificado al paso del tiempo, las arrugas son nuestro tema favorito a tratar, con lociones, serum, inyecciones, cirugías, filtros y retoques fotográficos. Hemos encontrado en la juventud una definición de belleza que aplicar universalmente ya que es mensurable y fácilmente adoptable en nuestra lógica materialista, por eso muchas veces nos aferramos a ella como una tabla mágica de aceptación.

Cada que converso con personas mayores y más experimentadas que yo, siento con fuerza el dolor del discurso hiper juvenil; despedide a los 50 por no vieje, debo operarme para continuar con mi trabajo, no me fotografío desde mis 40tas, ¿Cuántos relatos de este tipo tendremos que escuchar para hacer un cambio y dejar atrás el estigma de las líneas de expresión?

3. Existe un único estándar de lo bello

La búsqueda de la belleza es casi un instinto, pero nuestra idea de lo bello es muy personal. Hay quien sentirá gusto por una flor amarilla, mientras que  para otro será de total desagrado. La belleza es algo efímero, impreciso, indefinible o mejor dicho con demasiadas definiciones para ser definida como algo universal. 

Los seres humanos somos diversos, física, anímica y culturalmente. Por eso necesitamos representación, necesitamos ver pieles diversas y singulares. La gran cualidad de la piel es que es un lienzo que nos vuelve uniques, sin embargo, ¿Qué pasa en los medios?, todas las pieles son iguales, peor aun, en el mundo digital son irreales y "perfectas".

4. La solución a todas las "imperfecciones" está en el exterior

Si tu piel explota en X ponte Y ¿Te suena?... la piel nos habla en sus "imperfecciones" de nuestro estado de salud física y anímica, "curar" o borrar el síntoma no tratará el desequilibrio o perdida de salud, solo el desaparecerá el mensaje grabado en la piel.

Los productos cosméticos y de cuidado personal pueden ayudar a mejorar la apariencia externa, la salud del estrato corneo, y, ser una parte de un tratamiento integral; pero no tratan la patología o desequilibrio que origina la reacción dérmica. Para el correcto acompañamiento y evolución de perdidas de salud debemos estar dispuestos a asumir nuestra responsabilidad, revisar profundo nuestros dolores y transformar nuestros hábitos. 

 

Cuéntame que piensas, ¿le decimos chao a estas narrativas bien toxica?, ¿Cuál es tu menos favorita?. gracias por animarte al cambio que #avanzaalonatural junto a nosotres 

Con amor, siempre con amor ... MJ 

 

 


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