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Quiero regalarte agua


Felices fiesta de amor, encuentro y renacer para ti !!! gracias infinitas por pasar por este blog y acompañarnos. He estado pensando mucho mucho en que me gustaría regalarte y bueno aquí esta mi mejor presente, clarito como el agua.

Pese a las festividades y que hace unas buenas semanas no había tenido tiempo de acompañarte con un nuevo blogspot, hace semanas tengo un tema flotando en mi cabeza, específicamente desde el día 7 de diciembre, día en que el agua, aquel maravilloso y vital elemento formado por dos moléculas de hidrogeno y una de oxígeno, comenzó a cotizar en el mercado de valores futuros de wall street, HOH

Se que para muchas personas este es un tema que ha pasado colado, entre la tristeza de pasar estas fiestas familiares en la distancia de quienes amamos, o la locura de las compras de último minuto, pero sin duda es EL TEMA que marcará el devenir de la humanidad, mucho más allá que la sindemia del covid-19, que en un o dos centurias probablemente se leerá en los libros de historia como la pandemia de principios de los 2000, de la misma forma en que nosotros leímos sobre la peste negra. En fin, mucha agua bajo el puente que transcurrirá, pero seguramente ya no libre (o casi) como alcanzamos a conocerla los humanos del 2020.

Pese a que somos 60% agua, como humanidad nuestra relación con ella es nefasta, la tratamos como inagotable y tolerante a todo, descargamos en ella tóxicos hasta nuestros propios desechos, incluso la estudiamos como un recurso…[nada muy lejos de como tratamos a nuestro propio cuerpo].

El punto es que desde ese 7  de diciembre el agua es un mundialmente un transable y no un derecho humano básico, menos un derecho ecosistémico básico y ni hablar de un una fuerza espiritual ,todo eso es cosa de locos para quienes ya valoran en la moneda que sea cada cc de agua que se “consumirá”.


Y usted dirá ¿Qué hace esta mujer que se dedica al área de la cosmética hablando de agua?, ¿Qué tiene que ver todo esto con el cuidado de la piel?, pues todo. Muchos de los consejos que leo o yo misma he escrito para la mantención de la salud de la piel y su belleza, están vinculados al agua; bebe 2 litros de agua, hidrata tu piel, evita la pérdida de agua subcutánea… en fin gente ¡somos agua!. Nuestros ingredientes provienen de plantas que necesitan agua para crecer y crear maravillosos metabolitos secundarios que luego transformamos y biodisponemos para ti, nada de esto tiene sentido si no respetamos y honramos el agua.

Al invitarte a andar el camino que #avanzaalonatural te invitamos a apostar por una transformación que viene desde el interior y que busca revolucionar la forma en que abordamos el cuidado de la piel, porque la industria cosmética (considerada dentro de la industria química), junto con la de la moda, la agroindustria y la minería, son de las que más agua utilizan y en parte responsables de la escasez hídrica que hoy amenaza con este derecho humano básico, y arroja peligrosamente a las futuras generaciones a la especulación para subsistir.


Cuando escuchábamos aquellas ideas de que la tercera guerra mundial sería por el agua, pues ya esta aquí, incluso antes en este largo y angosto país ya podíamos sentir los primeros tiros de cañón, con sus derechos de agua y una palta más regada que una garganta humana en Petorca. Esa guerra está aquí y nuestras trincheras aunque pequeñas están a la orden del día, en la gotera del baño que podemos reparar, en los árboles que plantamos, en la turba chilota que elegimos NO usar como sustrato para no afectar las reservas de agua dulce, en los productos cosméticos en oferta y llenos de ingredientes de la industria química que elegimos no comprar porque sabemos que alguien o algo “pago” para que tu pudieras comprar barato. Valoremos lo en serio y no en serie, transformemos nuestro consumo, nuestros hábitos, las duchas largas con mucha espuma, lo que llevamos a nuestra mesa, lo que vestimos y cómo nos movemos.

 

Todo está conectado, somos millones de gotas en un gran cauce llamado humanidad y si no es ahora ¿cuando?.

Hoy quiero regalarte agua... con liviandad y fluidez para enfrentar los obstáculos, con transparencia para mostrarse frente al mundo, con sencillez y desnudez, y sobre todo con una fuerza devastadora capaz de romper todas las barreras que te buscan contener en busca de la libertad.

Ese es mi humilde pero omnipresente deseo en esta navidad, para todos quienes avanzan a lo natural


Un abrazo fraterno, cargando de fe y esperanzas

María José


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